ADICCIONES

  • Alcohol
  • Drogas ( hachís, marihuana, cocaína…)
  • Compras compulsivas
  • Juego (tragaperras , bingo , loterías…)
  • Tabaco
  • Tranquilizantes
  • Internet
  • Videojuegos

QUÉ ES UNA ADICCIÓN

La adicción es una enfermedad caracterizada por la pérdida de control en el consumo de una o varias sustancias adictivas (alcohol, cocaína, cannabis, tranquilizantes, tabaco , etc.). Esta pérdida del control hace que el adicto, aunque se lo proponga, no consiga dejar de consumir definitivamente por sí mismo. También es adicción el uso , abuso o dependencia de juegos de azar, videojuegos , internet , compras compulsivas…

LUDOPATÍA

Al igual que el alcohol, el juego es un agente altamente adictivo que convive con nosotros en sociedad.

La ludopatía se retroalimenta siguiendo un mecanismo específico y característico: el autoengaño. Un ludópata juega convencido de que hace lo correcto, que al final él podrá resolver los problemas (principalmente económicos) en los que se encuentra. Para el ludópata no es posible dar “marcha atrás”, la única alternativa es seguir jugando, y buscará dinero desesperadamente. Así asiste a su más profundo declive.

El juego tiene importantes funciones en el desarrollo psicológico en edad infantil, pero un tipo de juego, el de azar, provoca graves problemas a un determinado grupo de personas. España se sitúa entre los países del mundo con mayores índices de ludopatía.

Son las máquinas tragaperras seguidas del bingo los juegos que tienen un mayor poder adictivo. Destaca también una nueva tendencia: el juego virtual a través de Internet a “golpe” de tarjeta de crédito.

Algunos de los primeros síntomas del jugador problemático son el jugar diariamente, jugar más dinero del previsto y la preocupación por recuperar el dinero perdido. Ello da lugar a un fracaso crónico y progresivo en resistir los impulsos de jugar, declarándose la patología, entendida como ” juego compulsivo”, que acaba por romper los objetivos personales del jugador.

El ludópata, al igual que el alcohólico, se caracteriza por no reconocer su adicción; la ilusión por poder controlar el azar, enteramente improbable, le incita a seguir jugando. Así mismo dejar de jugar, al igual que con otras drogas, implica un síndrome de abstinencia, caracterizado por cefaleas, trastornos digestivos, alteración del sueño, debilidad, sudoración, palpitaciones y temblores.

En el caso de adolescentes, algunos de los factores que predisponen al juego son el tener mucho dinero o carecer de él, tener mucho tiempo libre o tener problemas personales.

Rehabilitación del ludópata

El optimismo del ludópata es muy valioso cuando se da cuenta de su enfermedad y decide dejar de jugar. Abandonar la mentira y la ocultación le proporcionan un nuevo estado de ánimo. El primer paso es buscar ayuda. Ponerse en manos de profesionales cualificados es indudablemente la mejor manera de consolidar un cambio de actitud. Durante su rehabilitación es muy importante que el ludópata vea restringido su acceso al dinero hasta haber adquirido ciertas cotas de autocontrol, así mismo existe la posibilidad de legalizar una “autoprohibición” para impedir el acceso a locales de juego.

Ejercitar el estado de ‘alerta’ y practicar la auto-observación son condiciones necesarias. Se deben evitar situaciones de alto riesgo y planificar qué hacer ante una crisis. Con ello poco a poco se irá cambiando el estilo de vida, se prestará más atención a la familia y se adquirirán nuevos valores más saludables.

 

ALCOHOL

La mayor parte de enfermos no son conscientes de su adicción hasta que ésta se halla muy avanzada. Ello es así porque mucha gente cree que sólo son alcohólicas las personas que se emborrachan habitualmente, o las que no pueden pasar un día sin beber.

Bien al contrario, la mayor parte de alcohólicos son personas normales, que desarrollan una actividad laboral normal y tienen una vida social y familiar estables.

El alcoholismo se distingue básicamente por la aparición de dos tipos de fenómenos: la disminución de la capacidad de control y la alteración de las prioridades del individuo.

La capacidad de control puede alterarse de dos formas: hay personas que a veces empiezan a beber y beben mucho más de lo que deseaban (especialmente el fin de semana), y otras que necesitan beber a intervalos regulares y diariamente.

El síndrome de dependencia alcohólica, habitualmente conocido como alcoholismo, es una enfermedad frecuente, que padece alrededor del 4-5% de la población española.

Asimismo, el alcohólico experimenta progresivamente una alteración de sus prioridades, de manera que el consumo de alcohol se antepone a otras actividades que en el fondo uno mismo considera más importantes.

Por ejemplo, uno puede quedarse a tomar unas cervezas con los amigos cuando en el fondo piensa que lo que debería hacer es ayudar a sus hijos con los deberes o adelantar algún encargo profesional.

Conforme avanza la dependencia el individuo experimenta cambios en el carácter, tornándose en ocasiones más irritable y agresivo, así como ansioso y taciturno .

Los componentes terapéuticos son los siguientes:

  • El ABC de la Adicción.- En estas sesiones el paciente aprende a hacer un Análisis Funcional de su Conducta de beber alcohol, o de tomar otras drogas, lo cual le proporciona un marco conceptual sencillo que le permite entender por qué ha llegado a desarrollar su conducta adictiva y qué cambios debe emprender para superarla.
  • Sensibilización sobre el alcohol.- Con ayuda de una amplia colección de documentales y películas de cine el paciente aprende todo lo necesario sobre las consecuencias que el abuso de alcohol, y de otras sustancias, ha tenido, o podría llegar a tener, sobre su vida.
  •  Relajación.- Los momentos de ansiedad, depresión, ira, excitación y otras clases de malestar emocional son con frecuencia la causa de las recaídas en el alcohol. En estas sesiones el paciente aprende un método simple y eficaz de Relajación física y mental, junto con unas técnicas de Visualización que sirven para manejar positivamente las alteraciones del estado de ánimo, tener un mayor autocontrol emocional y prepararse con éxito en las situaciones de riesgo de recaída.
  • Terapia Cognitiva.- Se trata de un conjunto de técnicas psicológicas que sirven para aprender a desarrollar pensamientos, diálogos internos y actitudes racionales, positivas y equilibradas. De ese modo es posible manejar mejor, y superar, los estados de ánimo negativos. (Estrés, depresión, baja autoestima, etc.) que muchas veces han sido motivo de reaparición de la conducta adictiva.
  • El Nuevo Yo.- Es una técnica de planificación de objetivos personales para ayudar al paciente a iniciar los cambios necesarios para desarrollar un nuevo estilo de vida sin alcohol y sin adicciones.
  • Prevención de Recaídas.- Sesiones dedicadas a analizar la principales causas y mecanismos psicológicos de las recaídas, y así prepararse para afrontar las situaciones de alto riesgo desarrollando y practicando alternativas concretas de comportamiento ante ellas.
  • Terapia de Rechazo.- Sesiones individuales dirigidas a crear una sensación de rechazo a las bebidas alcohólicas, u otras drogas de abuso. Producen un rápido y radical cambio de actitudes y de sentimientos en los pacientes.

TABAQUISMO

El tabaco se ha convertido en un importante problema de salud pública en nuestra sociedad debido a los efectos nocivos que produce en la calidad de vida y longevidad. Esto ocurre tanto en las personas que lo consumen, los fumadores, como en aquellas que, no siéndolo, conviven en ambientes impregnados por el humo del tabaco (fumadores pasivos).

Existen múltiples efectos secundarios o repercusiones negativas en diferentes aspectos de la vida del fumador.

Así, en el ámbito orgánico destaca la acción irritante del humo sobre las vías respiratorias, con una mayor mucosidad y dificultades para eliminarla, inflamación de los bronquios, disminución de la capacidad pulmonar, faringitis y laringitis.

Asimismo, el tabaco se convierte en un factor de riesgo importantísimo en lo referente a enfermedades cardiovasculares, provocando la aparición de arteriosclerosis y favoreciendo, por ello, el desarrollo de trastornos vasculares.

El primer paso necesario para dejar de fumar, es tomar conciencia activa y responsable, un papel público que ayude a dejarlo eficazmente.

Explica a todos tus familiares y amigos que dejarás de fumar en breve, exponles tus razones y crea un compromiso contigo mismo y de cara a los demás, de tal manera que te resulte más embarazoso si decides echarte atrás.

Debes tener en cuenta que el consumo del tabaco tiene varios componentes. Existe una dependencia física a nivel de nicotina y alquitrán en el organismo al cuál estás habituado y necesitaras en los primeros momentos.

Por otro lado, existe la dependencia psicológica, creencias irracionales que te hacen creer que no podrás estar sin fumar en determinadas situaciones. Y, en tercer, lugar la dependencia social que es la que te hace consumir solo los fines de semana o en eventos sociales.

Dependencia psicológica y falsos mitos

Para la dependencia psicológica tendrás que luchar contra ciertas ideas irracionales que te ayudan a perpetuar el consumo y que no son correctas. Cada una de estas ideas se puede desmontar por sí misma y solo son excusas:

  • Al dejar de fumar empeora la salud. Es imposible que empeore tu salud si reduces el consumo de algo que sí es totalmente perjudicial, al principio te encontrarás peor debido a la dependencia pero después la mejoría será mayor.
  • Al dejar de fumar estaré más nervioso e irascible. El dejar de fumar es una situación muy estresante por lo que te recomiendo que no te embarques en ningún otro proyecto mientras que lo haces. Cualquier cambio requiere pasar por una etapa de estrés. Si las acumulas no podrás superarlo. Empieza por dejar de fumar y cuando lo superes cambia de trabajo, de domicilio, etc. No lo hagas todo a la vez, no podrás soportarlo y recaerás.
  • Al dejar de fumar se gana peso. Si comienzas a engordar será porque comes más debido a la ansiedad. Utiliza técnicas de relajación y canaliza tu ansiedad haciendo deporte o cualquier otra actividad.
  • Al dejar de fumar se pierde la concentración. Si pierdes la concentración será debido igualmente a la ansiedad que te produce tu dependencia, una vez superado desaparecerá, no durará eternamente.
  • Al dejar de fumar, veré perjudicada mi vida social. Por lo que respecta la dependencia social, todos sabemos que muchos fumadores son sólo sociales y que durante sus actividades diarias no consumen. Sólo en situaciones sociales se ven obligados o llevados al consumo porque lo hacen los demás o por estar a tono con el grupo. Desde luego esto depende mucho de la personalidad de cada uno.

Insiste en no aceptar los ofrecimientos, demuestra a los demás tu compromiso.

Dales charlas sobre tus objetivos y sobre los beneficios de dejarlo, si te muestras dubitativo serás más influenciable, pero si estás firme te dejarán en paz y podrás seguir adelante con tus metas.

Por supuesto, deberás evitar los que no te ayudan y fomentar las relaciones con los que te ayudan, sobre todo en los primeros momentos de abandono del tabaco. Irás comprobando que el hecho de que los demás no te entiendan no resulta tan catastrófico y que solo te afectará si tu lo consientes, tendrás ejemplos contrarios en los que apoyarte y serás más objetivo a la hora de mantener tu decisión.

Todas estas ideas son defensas que utilizas cada día para no enfrentarte al problema y no trabajar y luchar para dejarlo. Por supuesto que no es fácil, pero se puede conseguir si tienes un propósito firme.

¿Qué podemos hacer para tratarlo o prevenirlo?

Dejar de fumar es un proceso. No se solventa de un día para otro, porque generalmente es un hábito muy arraigado que ha estado altamente presente en la vida del fumador. Por esta razón en Gabinete Mentis ofrece tratamiento específico para fumadores/as con el reto de conseguir su abstienencia y mejorar su calidad de vida.

Tras una evaluación inicial, nuestro tratamiento consiste en un abordaje integral ceñido a las necesidades de cada paciente, en la que se dispone de diferentes elementos terapéuticos (cognitivos, conductuales, farmacológicos…) que ayudan al fumador a dejarlo.

 

COCAÍNA

Es un estimulante del sistema nervioso, que produce al consumirla una sensación de euforia, con sensación de mayor energía física así como de mayor lucidez mental, disminuyendo la sensación de fatiga, el apetito y la necesidad de dormir.

Como efectos negativos produce un aumento de la tensión arterial y de la frecuencia con que late el corazón, de ahí el gran riesgo de que aparezcan infartos cardíacos y hemorragias cerebrales.

Es frecuente la aparición de ideas paranoides, caracterizadas por la sensación de ser perseguidos o de que otras personas les quieren hacer daño.

Puede provocar ansiedad, ataques de angustia y depresiones graves cuando cede su efecto. También provoca impotencia sexual en el varón y frigidez en la mujer.

¿En qué consiste la dependencia de la cocaína?

Las personas que consumen esta droga tienen un elevado riesgo de “engancharse” a la cocaína, incrementando de forma gradual la frecuencia y la cantidad consumida. Muchas veces pasan de consumirla con algunos amigos a consumirla solos.

También es frecuente la necesidad de beber alcohol o sedantes para poder relajarse tras el consumo, y en la práctica se transforman en incapaces de no consumir y, aunque puedan pasar un período sin hacerlo, vuelven al consumo después de un tiempo.

En las personas dependientes, además de los efectos negativos anteriormente ¡ruina económica y problemas laborales.

COMPRAS COMPULSIVAS

La adicción a las compra es propia de las sociedades desarrolladas y avanzadas, es consecuencia de la búsqueda de satisfacer nuevas necesidades: el anhelo de felicidad, la importancia de pasarlo bien, etc…

  • La persona que sufre esta adicción compra con frecuencia sin necesitarlo. Comprar le produce una relajación y una mejora momentánea en su estado de ánimo, que necesita tras haber sufrido cuadros de ansiedad o depresión de forma previa.
  • No busques la relajación comprando, ya que ésta será pasajera y, posteriormente volverá la ansiedad.
  • No ocultes el problema y busca ayuda , se puede solucionar.
  • El proceso que sufre la persona enferma sería:
  • Comienza el día con ansiedad, compra y se relaja momentáneamente, sufre un sentimiento de culpa y, finalmente, termina el día con depresión.
  • Como en el ludópata, suele negarse el problema y aparecen conflictos personales y familiares similares, aunque de consecuencias por lo general menos graves.

LOS OBJETIVOS DEL PROCESO TERAPÉUTICO EN LAS ADICCIONES

Tenemos en Gabinete Mentis, como principal compromiso conseguir que nuestros pacientes comprendan su enfermedad y aprendan a gobernar su vida, sin necesidad de consumir ningún tipo de sustancia adictiva.

Los objetivos que persigue nuestro método son:

  • Diagnosticar la adicción y dependencia del paciente y sus posibles complicaciones orgánicas y psicológicas.
  • Elaborar la estrategia terapéutica personalizada que logre devolver a cada paciente, el control de su vida.
  • Acompañar y apoyar la reinserción familiar, social y profesional del adicto rehabilitado o en proceso de rehabilitación
  • Apoyar a los familiares para que conozcan la enfermedad y puedan colaborar en la rehabilitación.