ESTRÉS Y ANSIEDAD ¿SON SIEMPRE MALOS?

psicólogos en Oviedo para estrés y ansiedad

ESTRÉS Y ANSIEDAD ¿SON SIEMPRE MALOS?

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El estrés y la ansiedad ¿amigos o enemigos?

La mayor parte de las consultas que tienen lugar en nuestra gabinete de psicólogos en Oviedo están relacionadas de algún modo con el estrés o la ansiedad. Es cierto que para quien las padece, no son situaciones generalmente agradables, pero ¿son tan perjudiciales como parecen? Combatir el estrés y la ansiedad son hoy una de las principales tareas para las que son requeridos los psicólogos. Pero hay que saber cómo y cuándo hacerlo.

A veces son útiles, otras veces se retroalimentan.

Por lo general, la gente considera el estrés y la ansiedad como conceptos negativos. Y hay razones para ello. Pero aunque tanto el estrés como la ansiedad pueden alcanzar niveles insalubres, los psicólogos saben desde hace tiempo que ambos son inevitables. Son situaciones asociadas al mero hecho de vivir, y fruto de la evolución del ser humano. Y esto tiene una razón de ser. Y es que a menudo desempeñan un papel útil y no perjudicial en nuestra vida diaria, como ha puesto de manifiesto una ponencia en la convención anual de la American Psychological Association.

Por ejemplo, para la psicológa Lisa Damour, ambas situaciones pueden verse invlountariamente potenciadas. De hecho, muchas personas se sienten estresadas anticipadamente. Sufren estrés por la mera perspectiva de verse sometidos a una hipotética situación de estrés.  Y otras sienten verdadera ansiedad ante el riesgo potencial de sufrirla. Esto incrementa los niveles de estos padecimientos, y potencia sus efectos adversos. De esta forma, cuando la persona busca atención psicológica, el estrés y la ansiedad ya han alcanzado niveles verdaderamente dañinos.

¿Hay un estrés bueno?

El estrés suele ocurrir cuando las personas actúan al límite de sus capacidades. O cuando se ven obligadas por las circunstancias a superar sus niveles de competencias habituales. También es importante entender que el estrés puede ser el resultado de eventos buenos y malos. Por ejemplo, tener problemas en el trabajo es estresante. Pero también lo es traer un bebé a casa por primera vez.

“Es importante que los psicólogos compartan nuestros conocimientos sobre el estrés con un público amplio: que el estrés es un hecho en la vida diaria, que trabajar al límite de nuestras capacidades a menudo construye esas capacidades y que los niveles moderados de estrés pueden tener una función estimulante, lo que conduce a una resiliencia superior a la media cuando nos enfrentamos a nuevas dificultades”.

Cuando la ansiedad puede sernos útil

La ansiedad también tiene una mala reputación innecesaria, según Damour.

“Como todos los psicólogos saben, la ansiedad es un sistema de alarma interna, probablemente transmitido por la evolución, que nos alerta de amenazas tanto externas -como un conductor que se desvía en un carril cercano- como internas -como cuando hemos postergado algo demasiado tiempo y es hora de empezar a trabajar”.

Ver la ansiedad como algo a veces útil y protector permite a las personas hacer buen uso de ella.

Eso no significa que el estrés y la ansiedad no puedan ser perjudiciales, lógicamente. El estrés puede volverse insalubre si es crónico (sin posibilidad de recuperación) o si es traumático (psicológicamente catastrófico).

En otras palabras, el estrés causa daño cuando excede cualquier nivel que una persona pueda razonablemente absorber o usar para desarrollar sus habilidades psicológicas. De la misma manera, la ansiedad se vuelve malsana cuando su alarma no tiene sentido. A veces, la gente se siente rutinariamente ansiosa sin razón alguna. En otras ocasiones, la alarma está totalmente fuera de proporción con la amenaza, como cuando un estudiante tiene un ataque de pánico por una prueba menor.

¿La infelicidad es una enfermedad?

¿Qué sabemos de la felicidad?. En nuestra consulta de Oviedo solemos tratar a personas que confunden las insatisfacciones o contrariedades habituales de la vida con la depresión. Pero no siempre es así. Ciertamente, el estrés y la ansiedad sin tratar pueden causar un daño moral persistente. Pero también pueden contribuir a una serie de padecimientos psicológicos y médicos adicionales, como la depresión o un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular o incluso de padecer cáncer. Por eso es importante abordarlos oportunamente.

En esta ponencia, Damour también instó a los psicólogos a tomar un papel activo y realista contra los mensajes de la llamada ” industria de la felicidad”. Un complejo de compañías centradas supuestamente en el bienestar personal,  que propalan la idea de que la gente debe sentirse tranquila y relajada la mayor parte del tiempo. “Si tienes la impresión de que siempre debes estar alegre, tu experiencia del día a día puede terminar siendo bastante miserable”, comentó. Algo con lo que no podemos dejar de estar de acuerdo en Gabinete Mentis.